¿Cuáles son los defectos no estructurales más comunes en una fachada?
Es cierto que, cuando hablamos de peligro, los daños estructurales toman el papel protagonista. Sin embargo, no debemos olvidar que, en ocasiones, hay deterioros estéticos que, por supuesto, también pueden llegar a convertirse en algo realmente perjudicial, siempre y cuando no se actúe con rapidez y profesionalidad. Si te encuentras en este punto, lo mejor que puedes hacer es ponerte en contacto con nosotros.
En Trabajos Verticales y Multiservicios somos especialistas en la restauración de fachadas en Palma de Mallorca. Estamos preparados para solucionar cualquier problema que haya surgido en tu edificio. En nuestro compromiso por ofrecer más información, en el caso de hoy queremos profundizar en los defectos no estructurales más comunes en una fachada.
Antes de entrar de lleno en los defectos no estructurales más comunes en una fachada, tenemos que decir que los mismos pueden afectar a diferentes aspectos de la misma. Al margen de la propia imagen de la fachada, podemos encontrarnos con daños referidos a estanqueidad, durabilidad o aislamiento, entre otros.
Eso sí, volvemos a insistir en que todos ellos no generan ningún tipo de perjuicio grave a nivel estructural, con lo que la estabilidad o la resistencia del edificio no se van a ver comprometidas. ¡Puedes estar tranquilo!
¡Estos son los defectos no estructurales más comunes en una fachada!
- Fisuras y grietas: Suelen hacer acto de presencia en revestimientos o acabados. La buena noticia es que no afectan a elementos que soportan y transfieren las cargas dentro del edificio.
- Desprendimientos o desgaste de pintura: Es muy común que la pintura, ya sea por el simple paso del tiempo o por estar expuesta a condiciones duras, se desgaste. No es solo que pierda color, sino que hay que estar especialmente atentos a los desprendimientos que se den en la misma.
- Humedades: Entre los defectos no estructurales más comunes en una fachada, las humedades pueden ser las más incómodas y las que más perjuicios pueden llegar a causar en el interior de las viviendas. La buena noticia es que, en ocasiones, es fácil detectarlas, ya que aparecen en el exterior con diferentes manchas. Es de vital importancia saber la causa de su aparición para acometer el tratamiento adecuado.
- Eflorescencias: Son las manchas de color blanco que aparecen a causa de las sales. Aunque no son manchas como tal, también queremos introducir en este apartado la presencia de moho, algas o líquenes. Suelen ser habituales en zonas de gran humedad.
- Desprendimientos: Hay plaquetas, azulejos y otros elementos decorativos que se desprenden. Puede ser por un defecto en la construcción desde el primer momento o porque se hayan visto afectados por diversos factores.
- Juntas deterioradas: Muy común alrededor de las ventanas. No quedan bien de cara a mostrar una buena imagen del edificio.
- Aislamiento o impermeabilizaciones con degradación: Comienzan con defectos en el exterior, pero pueden ser preocupantes para el interior.
¡Te esperamos!

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